Siciliano o rosso

En salsapesto.es, ya os hemos hablado del pesto tradicional (el verde), conocido también como ‘pesto genovés‘. Ahora vamos a presentaros el pesto rojo. Conocido también como pesto siciliano, es un pesto menos popular, a pesar de ser también muy fácil de preparar e igualmente sabroso.

Pesto rojo o siciliano
Pesto rosso o siciliano

El tomate le aporta su característico color rojo. Podemos usar tanto tomates secos, como frescos para su preparación.

Los ingredientes utilizados en la receta de pesto rojo son menos rigurosos que los del verde. Por esta razón, no son pocas las variaciones que podemos encontrar de esta salsa. Es muy común el uso de piñones, avellanas o almendras, albahaca, orégano o alcaparras. En cuanto al queso, podemos encontrar el clásico parmesano, Grana Padano o pecorino (un queso curado de oveja). Podemos añadirlos independientemente o mezclados entre sí. No hay una receta ‘sagrada’ que deba utilizarse para hacer pesto rojo. Al final, y como ocurre con muchas salsas, todo depende de los gustos de cada uno.

Ingredientes para hacer pesto rojo
  • 10 tomates secos en aceite de oliva.
  • 60 gramos de aceite de oliva virgen.
  • Un ajo.
  • 15 gramos de piñones.
  • Una cucharada pequeña de sal.
  • 2 gramos de albahaca (siempre fresca).
  • Guindilla (la medida de este ingrediente la decides tú).
  • 15 gramos de queso parmesano.
  • Unas gotas de limón.
  • 5 gramos de azúcar.
Elaboración del pesto Rojo

Recuerda que no es esencial tener tomates secos en casa, ya que si tienes (tiempo) y unos tomates frescos podrás hacerlos de “forma manual”. Para ello, es más recomendable utilizar tomates “pera”, ya que contienen menos agua. Lávalos con agua y sécalos con papel de cocina. Después córtalos por la mitad o en cuartos, y si ves que su centro es muy duro, sácalo con ayuda de un cuchillo.

Llegados a este punto, tienes dos opciones: secarlos al sol cada día durante una semana… o meterlos en el horno a 85 grados unas seis horas. (Ahora es cuando piensas: “Luego bajo a comprar unos tomates secos en aceite 🙂 )

Ha llegado el momento de desempolvar el mortero y comenzar a añadir en él el ajo bien pelado (y sin el brote de su interior, para que no se nos repita), las hojas de albahaca, las gotas de zumo de limón, la guindilla, el azúcar y la sal, y solo un parte del aceite que vamos a utilizar, ya que una vez machaquemos todos los ingredientes, añadiremos el queso y volveremos a machacar con el resto de aceite. Una vez consiguas la textura que más te guste, tu pesto rojo estará listo!

Ahora solo falta que dejes reposar la mezcla en un recipiente dentro de la nevera, consiguiendo que todos los sabores se acentúen y combinen entre si.

¡Buen provecho pesteros!